sábado, 15 de agosto de 2020

Del libro Relatos ingenuos





Preámbulo

CORO:

¿Por qué demora el olvido
si yo no he de verte más?
en la soledad que vivo
nada saco con amar
como a una imagen querida
que no ha existido jamás

mas no así cierro los ojos
tu imagen surge enseguida
la horquilla en el pelo solo
y algo triste o pensativa
como leve temblor de hojas
que no es hoja sino brisa

brisa de hojas es el verso
que del libro lee tu boca
que no es libro sino sueño
lo que en tu falda reposa
como esta ilusión que vivo
en el reino de las olas

olas que fingen ser rostros
los recuerdos más queridos
que mi boca bebe a sorbos
en esta arca del olvido
como el néctar que se bebe
que no es néctar sino abismo

abismo que solo habita
la honda mudez de los peces
que no es mudez sino enigma
lo que al corazón conmueve
como así a una calavera
las hondas corrientes mecen

mecen tu imagen las aguas
cuando ella viene y se acerca
y al verla tan bella y clara
tan poética y verdadera
como antes beso tu boca
mas no es boca sino arena



El capitán andaluz:

Salí una tarde de junio
del puerto de Andalucía
con tres veleros cargados
de preciosas mercancías

y quién más se lo creyera
que valía lo que valía
lo que no era plata ni oro
y ni caras pedrerías

pues no siendo plata ni oro
ni peso en piedras preciosas
valían mucho más que el oro
y que todas esas cosas

mas para qué detenerse
en explicar lo que sobra
baste saber que sin ellas
por el mar solo irían olas

por las costas africanas
con el sol en la cabeza
bajaban los tres veleros
hacia el cabo de la tierra

los vientos meridionales
soplaron después las velas
que nos llevaban a las Indias
de las preciosas especias

y subiendo hacia las Indias
nos topamos con las bestias
más increíbles y espantosas
que ni en delirio se vieran

navegamos navegamos
por desolados parajes
como si alguien nos hubiera
esfumado los lugares

mas como no hay mal que dure
ni viaje que no se acabe
y aunque nadie lo esperara
acabaron nuestros males

en Bombay nos detuvimos
a lo más cuarenta días
luego emprendimos rumbos
por entre las grandes islas

en China desembarcamos
y nos dimos a la vida
ignorante como estaba
del destino que tendría

si un barco atraca en el muelle
con solo dos pasajeros
no esperes ver que descarguen
otra carga que sus besos

y si del puerto zarpara
tan solo con un pasajero
es que en el puerto ha dejado
un cofre lleno de besos

una tarde que yo andaba
por la playa en primavera
me topé con la muchacha
más hermosa que se viera

y de aquel día su hermosura
forma no hubo ni manera
de olvidarla ni dejarla
y en desearla y en quererla

y a tal punto que su padre
consintió que nos casáramos
siempre y cuando yo le diera
parte de lo que llevábamos

con lágrimas en los ojos
los dos nos dimos las manos
porque ambos lo más querido
por solo ella lo dejábamos

mas él no tomó el camino
de aguas sino de la tierra
porque según el destino
se anda según lo que sueña

pues no siendo plata ni oro
ni peso en piedras preciosas
valían mucho más que el oro
y que todas esas cosas

sus mejillas eran pálidas
de suaves tonos rosados
su boca como un capullo
bajo sus ojos sesgados

su nariz botón apenas
para su rostro ovalado
y además de dulce y bella
se llamaba Flor de Mayo

solíamos al caer la tarde
ir al huerto de ciruelas
en compañía de su antílope
y de su libro de poemas

ella leía con tenues labios
esas palabras secretas
mi corazón era el puerto
y ella el junco que se aleja

lentos rodaban los soles
y los astros y las lunas
lentas las embarcaciones
y la tierra y sus criaturas

lenta mi vida en el puerto
lenta en la taberna oscura
lentos junto a ella mis sueños
varados en su ternura

mas yo la amaba la amaba
que más no quería quererla
porque me dolían los ojos
y el alma con su belleza

y porque un marinero
se ahoga si se queda en tierra
y ha de llevar por los mares
las joyas que más se aprecian

que no siendo plata ni oro
ni peso en piedras preciosas
valen mucho más que el oro
y que todas esas cosas

se deshojaron los árboles
y maduraron los frutos
Flor de Mayo con un cesto
andaba en el huerto oscuro

silenciosa después vino
y en el huerto un fanal puso
después liberó los grillos
en las jaulillas reclusos

te dejo y quiero quedarme
quiero dejarte y me quedo
me muero si tú me quieres
si no me quieres me muero

"Te vas porque no me quieres
que si en verdad me quisieras
como dices y lamentas
no me herirías como me hieres

déjame ya con mis penas
que yo te quiero lo sabes
que mi amor lleven tus naves
que llevas el tuyo en ellas"

Ay qué va a ser de mis naves
si lo que más amo no llevo
y lo que llevo no lo amo
y no lo amo pues te dejo

la nieve sobre el mar cae
como levísimas plumas
mi nave espera en el puerto
con su blanca arboladura

así mi amada en el muelle
con sus lágrimas que enjuga
con el pañuelo de seda
que se me antoja de espuma

y antes de subir a bordo
me embebezco en su hermosura
sobre el mar la nieve cae
como levísimas plumas

mi abrazo busca su abrazo
su calor y su ternura
pero ella se haya sumida
en una pena profunda

lentas vanse por el mar
las naves a su fortuna
mi amada mira las naves
con ojos que el mar endulzan

después corre por la playa
después por cimas oscuras
en el aire andan las aves
que llaman las desventuras

y no era nieve en la arena
ni eran escamas que espigan
ni los restos de una anémona
¡sino sus anegadas pupilas!

por el valle de las olas
por última vez contemplo
aquellas luces que flotan
entre los navíos del puerto

entre los navíos del puerto
aquellas luces que flotan
por última vez contemplo
por el valle de las olas

lentos rodaron los soles
y los astros y las lunas
lentas las embarcaciones
y la tierra y sus criaturas

CORO:

Por el correo de las brisas
he recibido un suspiro
y en el suspiro decía
¡ay no me eches al olvido!

anoche soñé contigo
y ese sueño no soñara
soñé que tú eras un grillo
que su violín me tocaba

anoche soñé contigo
y ese sueño no soñara
soñé que eras un junco
que a tu casa me llevaba

anoche soñé contigo
y ese sueño no soñara
soñé que tú eras un libro
que en un cuento me besaba

anoche soñé contigo
y ese sueño no soñara
soñé que eras una alondra
que en un mástil me cantaba

anoche soñé contigo
y ese sueño no soñara
¡ay soñé que mil tormentas
tus velas arrebataban!

Flor de Mayo:

No valió ayunos ni frío
ni razones ni plegarias
imposible fue el olvido
remedio de las lágrimas
¡oh cielos!

solo las caricias tuyas
tu abrazo tu ardor tus besos
de aquellas horas nocturnas
claras y tibias del puerto
quería…

quiero anhelo muero vivo
y si esta falta perdura
haré de lágrimas ríos
que bajarán con premura
gemía...

ay bajarían con premura
al mar del que harían dulzura
solo por verte amor mío
solo por verte amor mío
moría...

y mi llanto se fue al mar
por el mar fue bajando
ahora el mar me está soñando
ay mecida en tu penar
¡recíbeme!


Högdalen, Suecia, 1996.






Ediciones Revista

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