sábado, 30 de noviembre de 2024

Del libro Gizbar








INFIDELIDAD


  Mi mano me ha tocado y en silencio ella se solaza.

   La engañosa desde aquel día no es la misma.

   Ni en el sueño.

   Ni tampoco es la amante esclava de mi ansia.

   Si lo hace, lo hace por rutina o por servicio.

   Lo mismo cuando ha pelado una fruta al mediodía, o cuando me ha tocado en la ducha.

   Por eso he venido ala hoja digital a escribir estas palabras.

   Pero he fracasado.

   Porque cuando quiero escribir 'mano', ella escribe ‘mano’; y si quiero silencio, escribe ‘silencio’; y si quiero escribir ‘infiel’, sin inmutarse la ingrata escribe ‘infiel’.

   ¡Dios! Se guarda la poesía para cuando la tomes y te la pongas debajo de la blusa, porque tu corazón y mi mano ya se entienden a las mil maravillas.

   ¡Me siento tan solo!

   Mis letras ya no me sirven. Salvo las dichas por mi boca, que todavía te enamoran.

   No obstante, a mi mano no le afectan. Al contrario, se mofa.

   Me da mucha rabia con ella. Aunque lo disimulo cuando me la enjabono y desatiendo sus secretas lágrimas en  el  chorro  de  agua  de  la  llave.

   Amor, no me dejes de lado por ella.




martes, 26 de noviembre de 2024

Del libro El Albergue de la Luna

 

PARÁFRASIS  DE 
LOS  ÁNGELES  DE  SWEDENBORG


   Cristo dijo que las almas, para entrar en el Cielo, han de ser sinceras; Swedenborg, modestas; Blake, intuitivas.

   Otros han dicho que las almas forman mónadas andróginas en el Cielo, antes de evolucionar a espíritus celestes, es decir,  ángeles.

   «Su pan divino es la contemplación de Dios», como escribe Dante en La Divina Comedia.

   Su labor es la escolástica, con la cual prueban calcular cuántos ángeles se pueden sentar de una vez en la silla gestatoria.

   Según su libro sagrado, la Suma teológica, la existencia en la tierra es un oxímoron —sin lo cual el Cielo  sería imposible—;  y en ella el tiempo no es real —por eso los relojes—; y las cosas se metamorfosean de acuerdo a la nostalgia —como ocurría en el planetan Marte de Crónicas Marcianas de Ray Bradbury.

   En cuanto a los trajes de los ángeles, estos resplandecen si les despunta la concupiscencia.

   Para cerrar, los turbios de espíritu    —comensales de dictadores—, están excluidos de las fortunas del Cielo,  porque no sabrían apreciarlas.




DONG Xiaowan

PIRJO Behind her a man about fifty, with dead eyes. ROBERT MEZEY D ama Blanca llaman los otros enfermos a esa mujer larga y canosa vestida d...