TRISTEZA
Was there another Troy for her to burn?
“No Second Troy” W.B.YEATS *
No, por más esfuerzo que hago, debo aceptar que esta noche estoy triste. Al principio, lo pensaba cansancio; luego, fastidio; después, enojo; al final, tristeza.
Sí, tristeza.
Pero no se trata de la tristeza de los diccionarios ni la de los psicólogos, sino de mi tristeza.
Y es esta:
Porque hoy en el café, los amigos interpretaron mis palabras sin atender lo que ellas decían. Yo les había dicho que la melancolía de los poetas románticos del siglo XVIII, por descuido, había rebrotado.
Muertos de risa, tomaron a broma mis argumentos: así que los dejé.
De vuelta a casa, en busca de consuelo, coloqué la canción de Andrea Bocelli: "La tue parolle".
La canción habla del lugar donde el sol muere, donde el viento descansa y donde se hallan todas las palabras de los que han estado enamorados, y porque ahí hubiera querido echarme a dormir. No obstante, de nada sirvió.
Si lo pienso bien, todo fue porque llegué a donde los amigos sin saber nada de ella; entonces quisieron divertirme y yo desdeñé su noble gesto.
¡Qué tristeza!
¡Un día entero arruinado por ella!
*¿Había otra Troya que ella pudiera quemar?
«No había otra Troya», de W.B.Yeats.
8 de febrero de 2006, 21:38, Lilla Essingen, Estocolmo.

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