jueves, 16 de septiembre de 2021

Mi HOMENAJE

 
DON CARLOS RENÉ IBACACHE:EL HOMBRE QUE RECUPERÓ LA LIBERTAD PARA LOS JÓVENES POETAS DE CHILLÁN MUCHO ANTES DE QUE LA DICTADURA CAYERA



Don Carlos, en mi historia, es la persona adulta por la que sentí gran afecto. Así como se quiere a un padre.
Cuando me lo presentaron, una junta militar impuesta tras un sangriento golpe de estado, aterrorizaba la sociedad.
Muchos fuimos perseguidos, detenidos y torturados brutalmente. A otros los asesinaron y arrojaron sus cadáveres a ríos, sitios abandonados, o simplemente los hicieron desaparecer vaya uno a saber dónde.
Milagrosamente yo sobreviví la tortura de retenes y comisarías de Carabineros. 
Estuve encarcelado hasta fines de febrero de 1974. De ahí me enviaron relegado a un lugar rural de Ñuble (de esos olvidados por la civilización), bajo control militar y con la obligación de presentarme en el Regimiento cada viernes.
No es difícil imaginar lo desmoralizador que puede llegar a ser para una persona de la ciudad verse obligada a vivir en un ambiente que es lo contrario del propio; además, estar expuesta a las intimidaciones nocturnas de carabineros, como la de apuntar los focos del jeep hacia la vivienda donde reside.
Los lugareños, rudos y analfabetos, a pesar de la desconfianza, me parecían cordiales, a su manera. 
Me llamaba la atención, a medida que conocía sus nombres, el estrecho parentezco entre ellos. En unos, el apellido materno de otros, era el paterno. Es probable que la hemofilia leve de un joven y la ausencia congénita de pigmentación de una muchacha, tuviera aquí su explicación.
Intenté adaptarme a la vida campesina, sin éxito. 
La vivienda, una casucha sin electricidad, poblada de ratones que no paraban de rondar durante la noche los pocos libros y revistas que me quedaban.
Aun así, me consolaba pensando que en Chillán una vida llena de sobresaltos, me hubiera enloquecido.
Al caer la noche, la total oscuridad del campo se convertía en la imagen de mi día a día.
Retomé textos que había compuesto en la cárcel y guardaba en la memoria.
Escribir se tornó mi resistencia, y leer libros que compraba en la Librería Maureira, ubicada en la Avenida Libertad, o libros viejos que compraba en El Arca de Noé, en la Feria del Mercado.
Sin embargo en ningún momento me sentía cómodo. En absoluto.
El pesimismo en que me iba sumiendo, presagiaba un final trágico.
En 1976, en una de esas salidas a la ciudad en que me tocaba control en el Regimiento, el dueño de la Librería Maureira me presentó a un caballero sereno y amable.
Se parecía a mi papá en su modo de ser.
Se llamaba Carlos René Ibacache, presidente del Grupo Literario.
Me contó que se reunían los miércoles en una salita que tenía el Grupo de Cámara Santa Cecilia en la Sala Scheaffer. Al atardecer.
Cordialmente me dijo que sería bienvenido.
Por el camino, exclamaba, impresionado hasta las lágrimas:
“¡Valiente gente! ¡Adorable!”
Que se atrevieran a reunirse a leer poesía en un periodo donde los libros eran vistos por la dictadura como bombas molotov, me emocionaba, me enternecía y me enorgullecía. Había columnistas como Hermógenes Pérez de Arce, un tal Ruiz-Tagle, Pablo Rodríguez Grez, un Maximiliano no sé cuánto, que pedían poner ojo a los centros culturales, pues constituían nidos de comunistas.
Para los socios del grupo literario, como si lloviera.
Pero ahí estaba don Carlitos con su carita redonda, su mirada risueña detrás de los lentes.
Terminada la lectura y el diálogo, venía el cafecito de la convivencia.
Después había que irse a casa por el toque de queda.
En la primera asistencia, no salía de mi asombro.
Era como si se hubiera abierto una puerta en el Cielo.
¡Dios, Dios mío!
Así que con entusiasmo continué la escritura. Sobre todo cuando don Carlitos propuso un miércoles que “en la próxima reunión Harold podría leer sus textos. Si a él le parece".
¿Quéee? “¿Si a él le parece?”
Ja, ja, ja. ¡Qué nobleza, viejo lindo!
"Por supuesto, con todo gusto. Un honor", murmuré, tímido.
Pues, entonces, el miércoles siguiente leí los poemas que por ese momento creía casi listos.
Fue emocionante. Aplaudieron. Luego los comentaron (qué lujo). A una socia, bajando la voz, les parecieron algo atrevidos.
Don Ernesto Vásquez Méndez habló de las claves de la poesía. Toda una lección que me llevé a la casa de campo para tener en cuenta en el momento de la corrección de los poemas, a la luz de una vela.
Después me enteré que don Carlos había escrito una crónica nada menos que en el diario de la ciudad, ¡La Discusión!
¡Wau! No lo podía creer.
Yo no daba más de orgullo por mis poemas. Incluso, tonto me puse. Lo que no importó a don Carlos ni a don Ernesto. Se reían.
Con el tiempo fui tomando confianza y asumiendo mi condición de poeta. Como debía ser, pienso ahora.
Mientras en el país las cosas no iban mejor. El pueblo pasaba hambre y no había barrio que no tuviera un vecino detenido.
La brutalidad, la incultura, la hipocresía, la miseria humana campeaban.
En la pantalla del televisor del restaurante vi a escritores que en condiciones normales, nadie hubiera dado una chaucha por ellos; sin embargo, posaban como los galácticos de la literatura nacional.
Hubo otros que aprovecharon el vacío que dejó el fallecimiento de Pablo Neruda y la ausencia de poetas que se vieron obligados a emigrar, para granjearse la simpatía de la juventud y la Junta militar asi catapultar su fama.
Como se ve, nada de fácil para los escritores naturales.
Radio Moscú, en su programa Escucha Chile, leyó un poema mío con el seudónimo de Pablo del Sur. Y eso fue todo.
Los poetas necesitaban más que eso. Su territorio, su lugar en la sociedad para cumplir su función. Condiciones que no podían venir de ninguna manera de las instituciones del régimen militar.
Alguien tenía que liderar la iniciativa, la reivindicación.
Debía ser una persona cuya condición humana fuera de dimensiones, porque tendría que mantener a raya al coronel de la zona.
Todavía más. Capaz de imponer respeto para llevar a cabo programas en las radioemisoras, editar revistas y libros y organizar festivales de poesía.
Para bendición nuestra, en Chillán tuvimos a esa persona: don Carlos René Ibacache.
Y no resultaba fácil para él. 
Más de una vez el coronel lo citó a su oficina, ‘allá arriba’, para "advertirle" que controlara a su gente.
También hubo un engreído que se mofaba de don Carlos, por abrir las puertas del Grupo Literario a la juventud y la dueña de casa.
Sí, nosotros, lo jóvenes fuimos atrevidos. Perdimos el miedo y nos comportamos de manera irresponsable.
En una oportunidad el Grupo Literario organizó una lectura en el salón de la Sala Scheaffer. Habíamos cinco personas en la mesa del estrado. Don Carlos ofició de moderador.
En la planta baja del salón, en la primera fila, el jefe de plaza —es decir, un militar de alto grado—, un representante de la Iglesia católica y uno de la Municipalidad.
La sala estaba llena.
Llegado mi turno, ignorando el protocolo, saqué del bolsillo mi primer poema contestatario, y lo leí.
Era notorio que las autoridades estaban incómodas en las butacas.
Al término de la lectura, el aplauso fue grandioso. Incluso algunos jóvenes, como Patricio Sobarzo, gritaron "¡Bravo! ¡Bravo!"
Yo, qué decir, estaba desconsideradamente feliz.
Don Carlos, el miércoles siguiente, me contó que lo habían citado ‘allá arriba’. Sin embargo no me reprochó nada, ni me pidió prudencia.
Por eso puedo asegurar que nosotros fuimos libres mucho antes del debilitamiento de la dictadura y su caída.
Gracias a don Carlos René Ibacache.
Por eso, el Grupo Literario Ñuble, su obra, debería tener su propia casa, con su retrato, en honor a este gran hombre.
Los escritores y poetas, Chillán, se lo deben.


Chillán, 2 de septiembre de 2021.

martes, 17 de agosto de 2021

Del libro Gizbar

Ulises vuelve a casa, mas no a Ítaca




No fui a ninguna Troya
Que mi casa la dejé por nada
No más quería ver el mundo
Otras gentes y otros cielos
No con estos ojos sino otros
Mas lo único que logré en el afán
Fue ponerme enfermo y viejo
Y quedar totalmente ciego

¿Vas a volver a Ítaca?
A Ítaca quiero díjeles
Que dejé muchas cosas
Discos libros películas
Mis hijos con sus hijos
Mi Ítaca con mi casa
Así nunca haya habido
Troya y tampoco Ítaca

Y los vientos me llevaron
Hasta la isla de Ogigia
Y el elixir que bebí ahí
Me hizo decir mi poema
Mas al verla ahí sentada
Sonriente celeste rosada
Dándole luz a mi faz opaca
Dije ¿Y si en vez de Ítaca?

Y por ir a ninguna Troya
Y andar de vuelta a Ítaca
Y haber hecho todo por nada
Irme debía a las olas del mar
Y navegar de puerto en puerto
Contando la historia de Ulises
Que no fue a ninguna Troya
Ni era de Ítaca ni tenía casa




viernes, 23 de julio de 2021

Del libro Cuaderno de Adán


Isaac Lavín ha escrito:

El poema pertenece al libro Cuaderno de Adán, editado en  Estocolmo, en 2004.

En sus páginas, Adán —luego de la expulsión del Edén— irá registrando el anhelo de volver a ser uno, ahora en poesía.

Como lectura final, se podría decir que en este poema el cuaderno personifica a Eva, así como Eva, la poesía:

"Tú eres este cuaderno que me dejas".



ADIÓS

Tú eres este cuaderno que me dejas
Esta rosa guarecida de la lluvia
Y secreta para la mano amartelada*

Eres la miel que aletea en sus hojas
O la brisa que alienta sus palabras
O el lento aroma de sus finos dedos

Eres el agua que le fluye por los surcos
El murmullo en los precipicios de página
Y la savia azul de la hiedra y la chépica*

Eres la palidez de la hoja o su ánima
Y eres lo que me dejas en vez de besos
Sufro cuando me acerco al término

Pues sin amor ni dueña ¿a dónde ir?
Además ¿cuál ha sido el sueño contigo?
Si lo único que dejaste fue este cuaderno

Esta hojarasca de tu sábana de noche
Donde anduvieron tus pies descalzos
Donde reposó y se revolcó tu cuerpo

Donde bailó tu risa y tu cabello y brote fue
De tu alma y de tu sueño y desde un tiempo
O desde siempre el aguaje de mi ansia

Sí mucho te quise mas hoy me ciego
Y arrojo sus pétalos a la brisa del mar
Y me arrojo al torrente cuyo espejo

Tiene la forma del vacío Mejor así
Que el recuerdo se quede sin recuerdo
El Edén señora mía nunca ha existido

03.01.04. Lilla Essingen, Estocolmo.





martes, 13 de abril de 2021

Dikt



VERSIÓN CASTELLANA, AL FINAL

(El poema fue escrito en sueco)




SATANISK DIKT TILL EN FLICKA FRÅN TEHERAN

För Mashavash


Folket tittar mistänksamt mot himlen

Ingen kan göra något åt

Varken vetenskapmän eller regeringen

Medan asteroiden kommer närmare mot Jorden


Det finns ingen som sover

Antingen står man och tittar upp eller

Går fram och tillbaka på gatorna


För första gång pratar alla med varandra

De säger att om Jorden har en ny chans

Allt skulle vara annorlunda

Medan asteroiden går förbi


Folket dansar och sjunger och tackar Himmelen

Och skjuter upp de vackra fyrverkerierna

Liksom när man vinner Världscupen

Ändå vet man alla löfter kommer att glömmas bort


Och medan asteroiden avlägsnas från oss

Tittar jag hela tiden mot himlen

Liksom när jag väntade dig med klappande hjarta

Och du gick förbi för alltid


Stockholm, 2000.07.10


Jag älskar dig, på persiska / Te amo, en persa


POEMA SATÁNICO A UNA CHICA DE TEHERÁN

(Traducción solo literal)

La gente mira al cielo con desconfianza  /Nadie puede hacer nada / Ni científicos ni gobiernos / Mientras el asteroide se acerca a la Tierra

Nadie duerme / O se mira el cielo / O se va y viene por las calles / Es la primera vez que hablan entre ellos / Dicen que si la Tierra tuviera otro oportunidad / Todo sería distinto /Mientras el asteroide se aleja de nosotros

La gente baila en las calles y agradece al Cielo / Y enciende fuegos artificiales / Al igual que en la Copa del Mundo / Mas se sabe que mañana olvidarán las promesas

Y mientras el asteroide se aleja de nosotros / Sigo mirando al cielo / Así como te esperaba con mi corazón palpitante / Y pasaste de largo para siempre

Estocolmo, 2000.07.10







Coplas

COPLAS A LA MUERTE DE LOS LOBOS


¡Qué pena da verlos muertos,
En los montes con los montes,
En la tierra con la tierra!
Al hombro con el cadáver.

Oí que homini lopus homo
El hombre es lobo del hombre—.
Siendo que el hombre es del lobo.
Al hombro con el cadáver.

Por eso son más los vivos
Que se casan con los muertos
Y los muertos con los muertos.
Al hombro con el cadáver.

Como no es raro en la noche
Que caigan del Santo Cielo
Las vírgenes y los ángeles.
Al hombro con el cadáver.

Es que el mundo no es el de antes.
Antes se moría de hambre,
Ahora el hambre muere de hambre.
Al hombro con el cadáver.

Además se puso oscuro
Con tanta luz en los cielos
Y tanto fuego en el suelo.
Al hombro con el cadáver.

Tan oscuro que en el Cielo
Hay una puerta al Infierno
Y también otro San Pedro.
Al hombro con el cadáver.

Oscuro el Cielo y la tierra
Igual que hocico de lobo,
Más de hombre que de lobo.
Al hombro con el cadáver.

Que así no más va la vida:
Ausentarse sin la Suerte
Y cuidarse de la Muerte.
Al hombro con el cadáver.

¿Que el Nobel brilla en la Ciencia?
Mas no hay premio que más brille
Que el que brilla por su ausencia.
Al hombro con el cadáver.

He dicho oscuro va el mundo
Con las grandes luminarias.
Más oscuro sin palabras.
Al hombro con el cadáver.

Y acabando estoy mis coplas,
Según el son de mi suelo.
De Chillán vine y me vengo.
Al hombro con el cadáver.



sábado, 15 de agosto de 2020

Galería del autor

 Estas pinturas fueron hechas en Estocolmo.






Harold Durand


ICKE BLUNDA NÄR VI ÄLSKAR (Dikter)

(1988 -1999)

 Lo escribí en sueco y nunca más se me ha ocurrido hacer una versión seria en castellano. La que acompaña los textos, es muy literal.
Gracias por su lectura.



För Lisa



1
EN STUGA på ängen väntar oss
med vin flaskor och mat

Där vi ska älska varandra
så länge hösten spela sin Brandeburgkonserter
utanför

(88.10.11 Högdalen)

[ Una cabaña en el campo nos espera/ con botellas de vino y comida/ Y ahí nos amaremos/ mientras afuera el otoño toca sus conciertos de Brandeburgo ]


2
FOCKFÅGLARNA flög åt ett annat håll
eller vinden svalde den.
Saken är
att ingen har återsett eller hört dem snattra över taken
på kåkstäder.
Då svaret är alltid det samma:
min brors röda flagga ligger fortfarande
i Presidentpalatset
och väntar.

(89.01.17)

[ La bandada emigró hacia otra dirección/ o se la tragó el viento/ La cuestión es/ que nadie la ha vuelto a ver u oír sobre los techos de las poblaciones/ Y la pregunta y la respuesta son siempre la misma:/ la bandera roja de mi hermano tirada en el Palacio de Gobierno/ sigue esperando ]



3
MINNEN spelade mig ett fult spratt:
Jag glömde min adress i Chile.
Jag glömde akacian med sparvar.
Jag glömde att historien är
en konstant klasskamp.
Jag glömde att räkna till fem
innan jag skrev denna dikt.
Jag glömde min nationalsång.
Jag glömde multiplikationstabellen.
Och något felas för att glömma:
Att mitt liv ligger i totala
och vackra ruiner.

(88.12.27 Vasastan)

[ La memoria me jugó una mala pasada:/ Olvidé mi
dirección en Chile/ Olvidé la acacia con gorriones/
Olvidé que la historia es una constante/ lucha de
clases/ Olvidé contar hasta diez antes/ de escribir este
poema/ Olvidé mi canción nacional/ Olvidé las tablas
de multiplicar/ Y algo me falta por olvidar:/ Que mi
vida se halla en total/ y hermosa ruina ]



4
ALLA bär en flod i själen.
Röd flod.
Evig.

Vi älskar, då är det en blå flod
som mynnar ut i ögon.

Det är en flod med många fiskar.
Varm flod.
Brinnande.
Lång suck.

Då vi sover, fylls den av stjärnor.
När vi dör,
då blir en underjordisk flod
som upprepar våra namn
i stenars skallra.

(89.01.11 Tunnelbanetåg mot Skärholmen)

[ Todos llevamos un río en el alma/ Río rojo/ Eterno/ Si
amamos, es río azul/ que desemboca en los ojos/ Un río con muchos peces/ Caliente río/ Ardiente/ Largo suspiro/ Si dormimos, se llena de estrellas/ Si nos
morimos, / es río subterráneo/ que repite nuestros
nombres/ en el cascabel de las piedras ]



5
ATEIST betyder att vi inte säger mer
i Faderns
och Sonens
och den helige Andes namn,
därför att fadern är försvunnen,
sonen går vilse i detta främmande land
och den helige anden blev alkoholist
och skämtare i kyrkan
med så mycket sorgen och vin.

(89.01.30 Pendeltåg mot Västerhaninge)

[ Ateo significa que no decimos más/ en el nombre del
Padre/ del Hijo/ y del Espíritu Santo/ puesto que el
padre está desaparecido/ el hijo anda perdido en este
país extraño/ y el espíritu santo acabó vulgar/ y
alcohólico/ con tanta pena y vino en la iglesia ]



6
Gud förföljer mig överallt.
Han bor i tempel eller kyrkor.

Därinne har vi upprepat hans namn så många gånger.
Och det finns där så mycket sorg,
så många böner,
så många lögner
att det blir omöjligt att tänka sig
hans icke-existens.

Ibland är han ett isberg som rör ens själ.
Eller snarkningarna
från
en
sovande
gud.

88.12.27 Vasastan

[ Dios me sigue por todas partes. / Él vive en iglesias o templos. // Ahí dentro hemos repetido tantas veces su nombre. / Y ahí hay tanto dolor, / tantas oraciones, / tantas mentiras, / que resulta imposible imaginarse / que no exista. // A veces es un témpano que nos toca el alma. / O ronquidos / de / un / dios / dormido. ]



7
ORDEN bor i träden
och lever för sig själva
som fåglarna i skogen.

Man kan jaga dem, fastän man begår synd.
Man kan tämja dem, fastän man begår synd.
Man kan tala för dem, fastän man begår synd.

Men den goda människan faller inte för frestelsen.

Hon säger endast till folket:

«Idag har jag sett orden i ett träd i skogen
och dem var så vackra som de brukar vara.»

(88.12 .27 Vasastan)

[ Las palabras habitan los árboles / y viven para sí mismas/ como las aves del bosque / Uno las puede cazar aunque es pecado / Uno las puede domesticar aunque es pecado / Uno puede hablar por ellas aunque es pecado / Mas la buena persona no cae en tales tentaciones / Ella solo dice a la gente: / «Hoy he visto las palabras en el bosque / y se veían tan hermosas como siempre» ]



8
REGNET som faller i sommar.
Kråkan som kraxar i buskarna.
Dagar som säger ingenting.

Nätter… Tysta nätter.

Tankar som växer och dör.
Tankar som dör och växer.

Minnen som kommer och går förbi.
Minnen som vi inte vill minnas.

Känslor som går på gatorna bland folket.
Känslor som gråter som en förälskad flicka.
Känslor som skrattar som en idiot.

Och tårarna rinner på marken
Medan sommar säger ingenting.

Växter som tänker på dig och på mig.
Sorgen som växer.
Kärleken som växer.
Livet som växer:
Och döden som växer.

(1989)

[ La lluvia que cae en verano/ La corneja que grazna en
los arbustos/ Días que nada dicen/ Noches... Noches
silenciosas/ Pensamientos que nacen y mueren/
Recuerdos que viene y pasan de largo/ Recuerdos que
no queremos recordar/ Sentimientos que van por las
calles por entre la gente/ Sentimientos que lloran
como chica enamorada/ Sentimientos que ríen como
idiota/ Y lágrimas que corren por el suelo/ Y el verano que
nada dice/ Plantas que piensan en ti y en mí/ La
pena que crece/ El amor que crece/ La vida que crece/
Y la muerte que crece ]



9
DET ÄR DIN själ som rör mitt löv,
ej en bris.

Det är dina ord som krusar mina källor,
ej en vind.

Det är dina celesta blicks vatten
som vattnar mina nyfödda vallmor,
ej en å.

Och det är Du som kommer,
ej en dröm.
Du,
på tå

(88 10 11 Tunnelbana)

[ Es tu alma la que roza mis hojas/ no la brisa/ Son
tus palabras las que ondulan mis aguas/ no es el
viento/ Es el agua celeste de tu mirada/ la que riega
mis recién nacidas amapolas/ no un arroyo/ Y eres tú
la que viene hacia mí/ no un sueño/ Tú/ en puntillas ]



10
ICKE blunda när vi älskar —drömmande.
Vakna när vi älskar —levande.
Älska även om vi måste gråta.

Icke blunda när vi älskar,
att du inte kan se den som jag är,
att jag inte kan se den som du är,
att vi inte kan se de som vi enkelt är.

Öppna väl ögonen när vi drömmer,
så att drömmarna som vi drömmer
inte ska komma att skilja oss.

(89. 04. 27 Pendeltåg mot Västerhaninge)

[ No cerremos los ojos cuando amemos soñadores /  Despiertos cuando amemos / vivientes / Amemos aun cuando debamos llorar / No cerremos los ojos cuando amemos / que no puedas ver lo que soy / que yo no pueda ver la que eres / que no podamos ver lo que simplemente somos / Abramos bien los ojos cuando soñemos / así lo sueños no nos separen ] 



















Del libro <i>Gizbar</i>

  ÉRASE UNA VEZ UN DÍA GRIS ¿ Qué determina el ánimo del lago? El cielo, sin duda. Si es azul, los cisnes surcan las aguas, las gaviotas and...