sábado, 30 de noviembre de 2024

Del libro Gizbar








INFIDELIDAD


  Mi mano me ha tocado y en silencio ella se solaza.

   La engañosa desde aquel día no es la misma.

   Ni en el sueño.

   Ni tampoco es la amante esclava de mi ansia.

   Si lo hace, lo hace por rutina o por servicio.

   Lo mismo cuando ha pelado una fruta al mediodía, o cuando me ha tocado en la ducha.

   Por eso he venido ala hoja digital a escribir estas palabras.

   Pero he fracasado.

   Porque cuando quiero escribir 'mano', ella escribe ‘mano’; y si quiero silencio, escribe ‘silencio’; y si quiero escribir ‘infiel’, sin inmutarse la ingrata escribe ‘infiel’.

   ¡Dios! Se guarda la poesía para cuando la tomes y te la pongas debajo de la blusa, porque tu corazón y mi mano ya se entienden a las mil maravillas.

   ¡Me siento tan solo!

   Mis letras ya no me sirven. Salvo las dichas por mi boca, que todavía te enamoran.

   No obstante, a mi mano no le afectan. Al contrario, se mofa.

   Me da mucha rabia con ella. Aunque lo disimulo cuando me la enjabono y desatiendo sus secretas lágrimas en  el  chorro  de  agua  de  la  llave.

   Amor, no me dejes de lado por ella.




viernes, 19 de julio de 2024

Del libro Como olvidado de mi país


COMO OLVIDADO DE MI PAÍS
 
 








Del libro Como olvidado de mi país

 


TRISTEZA

Was there another Troy for her to burn?

“No Second Troy”  W.B.YEATS *

   No, por más esfuerzo que hago, debo aceptar que esta noche estoy triste. Al principio, lo pensaba cansancio; luego, fastidio; después, enojo; al final, tristeza.

  Sí, tristeza.

  Pero no se trata de la tristeza de los diccionarios ni la de los psicólogos, sino de mi tristeza.


  Y es esta:

  
Porque hoy en el café, los amigos interpretaron mis palabras sin atender lo que ellas decían. Yo les había dicho que la melancolía de los poetas románticos  del siglo XVIII, por descuido, había rebrotado.

  Muertos de risa, tomaron a broma mis argumentos: así que los dejé.

  De vuelta a casa, en busca de consuelo, coloqué la canción de Andrea Bocelli: "La tue parolle". 

   La canción habla del lugar donde el sol muere, donde el viento descansa y donde se hallan todas las palabras de los que han estado enamorados, y porque ahí hubiera querido echarme a dormir. No obstante, de nada sirvió.

  Si lo pienso bien, todo fue porque llegué a donde los amigos sin saber nada de ella; entonces quisieron divertirme y yo desdeñé su noble gesto.

  ¡Qué tristeza!

  ¡Un día entero arruinado por ella!





*¿Había otra Troya que ella pudiera quemar?

 «No había otra Troya», de W.B.Yeats.

     8 de febrero de 2006, 21:38, Lilla Essingen, Estocolmo.






martes, 2 de julio de 2024

Del libro Cuaderno de Adán

Del libro Cuaderno de Adán

 POR LA ORILLA DEL LAGO MÄLAR


Esta tarde estuve en tus pupilas
Y me vi como tú me viste
Mas de pronto te pusiste melancólica
Al ver a los ángeles volar hacia los nidales
Pues cerca están del Cielo estos parajes
Dejaste luego caer los párpados
¡Plena oscuridad de agua en la noche!
Oí voces  Una de ellas tu voz de niña
Y vi que te enamoraste de mi asombro
Y como sonreiste entró tanta luz de pronto
Que en sombra anduve ciego y alegre
Que  demoré en corresponder el beso
En fin  Eso fue todo tras verme en tus ojos
Seguimos por la huella de tierra
Ya la sensación de tu mano enguantada
Ya la permanente vigilia del cosmos
Lo que hubiese sido  Siempre el mutismo
Así en el agua reflejos de cisnes
Así en la brisa el frío bruñido de los abedules
Siempre por la orilla del lago Siempre
Sin cesar ni por un instante de mirarnos
Ya en tus ojos  o tú...  en los míos llorosos

11.01.2004 Lilla Essinge, Estocolmo



https://revistacruzdelsurliteraria.blogspot.com




lunes, 20 de noviembre de 2023

Del libro Crónicas de Estocolmo


ÑUBLE: TIERRA DE POETAS


Para quien ha nacido o ha sido criado en la tierra de la provincia de Ñuble, o en su capital, Chillán, la poesía, la tradición y la identidad son una misma cosa. Yo, por lo menos, no recuerdo un antes de ella o un día sin su presencia, ni que su presencia haya sido pasiva pues siempre estuvo coronando cada paso y cada aprendizaje.

Y no se piense en una ocurrencia mía ni exageración de la nostalgia porque si me pongo a dar ejemplos para atestiguar lo afirmado, no terminaría nunca. Baste repetir lo dicho por un visitante, y no uno sino unos cuantos, que en esa zona si se levanta una piedra, aparece un poeta.

Y así es, no más.

Cuando recorrí la provincia por eso de la política, pude apreciarlo una y otra vez. Como también puedo asegurar la enorme diferencia de su ejercicio respecto a la elitista y rebuscada de Santiago, pues la de Ñuble es ejercida por letrados y no letrados, los puétas, como se les llama a los de escasa o ninguna escolaridad, y es espontánea.

Les cuento una anécdota.

Hallándome confinado por la Junta militar en un reducto de la provincia conocido como Coltón-Quillay, solía ir a ver a mi amigo don Jovino, agricultor y dueño de una noble viña. Ahí, entre lagares y pipas, charlábamos y probábamos el pipeño que es como tomar leche al pie de la vaca. Una tarde que nos acompañaba don Aurelio, un afuerino refugiado del invierno, confesé mi oficio de poeta; incluso pedí permiso para decir un poema.

Ah, qué mosto aquél.

Ya se imaginarán los rostros del analfabeto auditorio durante la soberbia lectura y el complaciente aplauso posterior.

Incomodado, don Jovino, con la mano en el sombrero, carraspeó:

«Bueno, yo ahora le presento a otro puéta», e indicó a don Aurelio.

«A... sí, mírenlo», dije sorprendido.

Y don Jovino:

«¡Vamos, hombre, no me vai a dejar feo ahora!»

Don Aurelio, despabilándose, se empinó el jarro (me pareció ver el líquido fluir cuesta abajo por el gaznate), tomó un cajón, se sentó en una banca, lo puso entre sus rodillas y comenzó a tañer, a describir en octosílabos perfectos todo lo que ocurría en la bodega, incluso el gesto de mi mano por la frente y la estruendosa risa del anfitrión.

¡Qué duda cabía! Pura cepa ñublensina, como los romanceros de los orígenes, cuando la capital de la provincia se llamaba San Bartolomé.


Lilla Essingen, Suecia.2001.


CHILLÁN


Desde la
 llegada a Estocolmo, siempre me presento como chillanejo. Entonces se me pide señales de la ciudad, su ubicación en el mapa, idioma, en fin. Oportunidad que aprovecho para hablar de sus ríos, lagos, cerros, montañas y de los famosos nacidos en su tierra.

—Famosos tanto por la pluma como por la espada —digo sin vacilar.

Si un chileno de los otros está presente, para que no siga con sus impertinencias, canto lo que se nos enseñó desde niño: «Chile es un país alrededor de Chillán...», por lo que se me ha dado de facto otra carta de ciudadanía.

—Hola, chillanejo.   

O si no:

—Tú como chillanejo.

O como murmuran por ahí:

—Esta tarde va a leer poesía el pedante del chillanejo.

¿Pero de cuál 
Chillán hablo?

El Chillán de los castaños, arces, naranjos, limoneros, eucaliptos, palmeras, robles, álamos, sauces, etcétera; el Chillán del círculo de jotes en el cielo; el de los chicoteados de la estación de ferrocarriles; el de la feria en el centro y de la pérgola en la Avenida Brasil donde se vendía mariscos y pescados frescos traídos por el legendario tren ramal, pérgola que se mandó abajo con el terremoto del 60; el Chillán del bar «La Casa de la Cultura», donde la dueña recibía a sus clientes a punta de garabatos, y si uno era medio delicado, mejor que se fuera al restaurante La Bahía que estaba al lado; pero también el Chillán del monumento a la pechoñería; el de las calles de adoquines; el de los vendedores de castañas y piñones; del motemei calientito, el de las tortillas de rescoldo y de las sustancias chillanejas, el de las longanizas con papas pará y pebre cucharea'o, el del auténtico mosto, el de la chicha con naranja o con harina de avellana; el de las picadas: el Diente de Lata, la bodega Ñipas, el Cabeza e' Vaca, la Catedral, el Patá en la Erre, el Racimo, la Potito Bonito, etcétera; o el Chillán de las fiestas primaverales con carros alegóricos; el de las celebraciones de aniversario de la Escuela Normal «Juan Madrid» con sus orquestas de jazz, maratones y regatas por el estero más natural del mundo y al que no se le respetan los derechos; o el Chillán de la peñas y navegados; el de la sierras asadas de Semana Santa; el de los payadores, puétas y folkloristas; el de los camarones y salchichas; el del plato de luche con papas cocidas; el del palo enjabonado; el de los paseos a las Termas, a las Trancas, al río Ñuble, a las Lajuelas, a Dichato —pero en tren ramal—; el Chillán de la hospitalidad, el de las tradiciones, el de la identidad más silvestre que había en Chile y que atrajo a tanto poeta, artista e intelectual. En fin, el Chillán que me hizo sentir en el Paraíso durante mi infancia y mi juventud; pero en el que no puedo seguir sin ver lo que con los años de ausencia ha resultado ser ni desatender mi desarraigo, pues, quiérase o no, me hallo a medio camino entre aquel Chillán y el de hoy, entre un continente y otro, entre una época y otra, equilibrándome en el meridiano del retorno con el paraguas de la incertidumbre.

—Vuelvo —me digo.

—¿A dónde? —me contestan.

La Guitarrera.com, Estocolmo, 6 de mayo de 2000. Crónicas firmadas por Cristian Leoni, seudónimo del autor.

martes, 29 de agosto de 2023

Del libro Cuaderno de Adán

 FRUTOS SILVESTRES


Tú eres lo único cierto  Digo la ilusión asible *

El cielo que se sienta y me acompaña

Cuando observo los pájaros posados

En las ramas de los linderos*

Donde las palabras crepitan en la memoria de tu cintura

Y en tu manera de mover las manos

 

Enmudecemos

 

La niebla que exuda* el ocaso nos advierte de lo oscuro

Y del fuego de su broza*

Y me advierte que debo detenerme en el fruto y morderlo

Descender en mí para habitar el sueño

Donde lo imposible es posible

Como las bayas* y las manzanas silvestres

Que maduran en tu falda

 

Te abrazo

 

Hueles a cáscara de naranja

Y sabes a la miel de la ilusión aunque hieres

Mi juicio como el humo

Y no hay forma de acercarnos

Sino con el silencio y las palabras

Estas pálidas abejas de romanceros de amor

 

6.10.03

lunes, 28 de agosto de 2023

Del libro El túnel

 ESTOY CANSADO

A mi querido amigo Ongolmo Lagos+

Profesor de Enseñanza Básica torturado y asesinado durante el Gobierno del presidente democristiano Patricio Aylwin.





Denme un poco de paz denme toda la paz
la paz de los hombres solos
o simplemente la soledad de los muertos
 
Estoy cansado de ver cada día el rostro
hipócrita del mundo
de ver la tierra que gira y gira
loca de muertes y de injusticias
con sus miserias y sus guerras
esta tierra estéril para el amor y la alegría
y demasiado fértil para los hongos fatídicos
de la demencia bélica
y siempre siempre la eterna sonrisa de siempre
 
Estoy cansado de ver por las calles del planeta
largas filas de hambrientos
largas caravanas de emigrantes
y funerales de encumbrados personajes
que tornan miserables
las pequeñas muertes de todos los días
 
Estoy cansado de leer diariamente
muertes guerras crisis cataclismos
aniversarios de muertes
aniversarios de guerras
aniversarios
aniversarios tristes
 
Estoy cansado de la metamorfosis
que nos convierte en perros
estoy cansado vomito y enloquezco
 
Estoy cansado de mis debilidades
las desilusiones me nacen como plantas carnívoras
y devoran poco a poco mi alma
entumecida de tristeza
 
Y perdonen:
me fastidian las esperanzas
respirar hablar ver...
 
Sin embargo
debo confesar honestamente
que el miedo a la muerte
me da vida
aunque la vida me mata
lenta
lentamente


* Se lo dediqué en vida.

Los poemas comencé a escribirlos en la cárcel de Chillán. 




Del libro <i>Relatos ingenuos</i>

Premio Regional de Relatos Campesinos del Ministerio de Agricultura. Región del Libertador General Bernardo O'Higgins . HISTORIA DE UN L...