martes, 29 de agosto de 2023

Del libro Cuaderno de Adán

 FRUTOS SILVESTRES


Tú eres lo único cierto  Digo la ilusión asible *

El cielo que se sienta y me acompaña

Cuando observo los pájaros posados

En las ramas de los linderos*

Donde las palabras crepitan en la memoria de tu cintura

Y en tu manera de mover las manos

 

Enmudecemos

 

La niebla que exuda* el ocaso nos advierte de lo oscuro

Y del fuego de su broza*

Y me advierte que debo detenerme en el fruto y morderlo

Descender en mí para habitar el sueño

Donde lo imposible es posible

Como las bayas* y las manzanas silvestres

Que maduran en tu falda

 

Te abrazo

 

Hueles a cáscara de naranja

Y sabes a la miel de la ilusión aunque hieres

Mi juicio como el humo

Y no hay forma de acercarnos

Sino con el silencio y las palabras

Estas pálidas abejas de romanceros de amor

 

6.10.03

lunes, 28 de agosto de 2023

Del libro El túnel

 ESTOY CANSADO

A mi querido amigo Ongolmo Lagos+

Profesor de Enseñanza Básica torturado y asesinado durante el Gobierno del presidente democristiano Patricio Aylwin.





Denme un poco de paz denme toda la paz
la paz de los hombres solos
o simplemente la soledad de los muertos
 
Estoy cansado de ver cada día el rostro
hipócrita del mundo
de ver la tierra que gira y gira
loca de muertes y de injusticias
con sus miserias y sus guerras
esta tierra estéril para el amor y la alegría
y demasiado fértil para los hongos fatídicos
de la demencia bélica
y siempre siempre la eterna sonrisa de siempre
 
Estoy cansado de ver por las calles del planeta
largas filas de hambrientos
largas caravanas de emigrantes
y funerales de encumbrados personajes
que tornan miserables
las pequeñas muertes de todos los días
 
Estoy cansado de leer diariamente
muertes guerras crisis cataclismos
aniversarios de muertes
aniversarios de guerras
aniversarios
aniversarios tristes
 
Estoy cansado de la metamorfosis
que nos convierte en perros
estoy cansado vomito y enloquezco
 
Estoy cansado de mis debilidades
las desilusiones me nacen como plantas carnívoras
y devoran poco a poco mi alma
entumecida de tristeza
 
Y perdonen:
me fastidian las esperanzas
respirar hablar ver...
 
Sin embargo
debo confesar honestamente
que el miedo a la muerte
me da vida
aunque la vida me mata
lenta
lentamente


* Se lo dediqué en vida.

Los poemas comencé a escribirlos en la cárcel de Chillán. 




Del libro Lapis exilis


DÍAS DE INFANCIA


Días de mi infancia y mi adolescencia
¿Qué sensación era aquella la de a veces?¿Lo sabré algún día?
¿Se me revelará al cerrar los ojos en la muerte? 

Me recuerdo en tardes en que por los juegos daba
En eriales solos en que se me imponía el cielo
Y confundido me dejaba el abandono del mundo 

Asustado entonces corría adonde los otros
Para mirar desde el grupo aquel lugar turbio
Como si un canal del cosmos hubiera topado 
O pasado a llevar una fibra prohibida del misterio 

Y ya nada conseguía restituir la alegría del juego 
Y menos el paraíso del amor adolescente
Solo noches en que miraba desde la cama la luna
Y mi soledad por causa de lo que aún ignoro 

98.11.11 

Del libro Lapis exilis

 GAVIOTAS



Revolotean las gaviotas porque el mar no se aquieta
Rápidos reflejos de relámpagos logran a veces que olas se los tragan
Se elevan en el aire graznan de ver al mundo en su inmensidad
Inciertas regresan a las altas rocas para tomar aliento y pensar un poco
Abajo el mar bate de costa a costa igual que orca en la gandaya
Los ojos de las aves comparan la espuma con sus plumas
Como si vieran que el color también se escurre por los cuerpos
Porque el mar no se aquieta ni nunca ni siquiera cuando es calmo
Rápidas olas vienen y se deshacen en mil gotas que van al aire
Inútil es el oficio de las gaviotas que bajan de nuevo a la carga
¿Qué las anima? ¿Qué es lo que marca el sentido de sus trabajos?
¿Es tal vez aquel pez que a ratos del mar arrancan y lucen
Como el relampagueante hallazgo del poeta en su mare magnum?
Revolotean las gaviotas sobre la mar de rápidos reflejos
Se elevan en el aire graznan de ver la inmensidad del mundo

98.11.04

jueves, 5 de enero de 2023

Acerca del autor y su obra





MI GRATITUD A LAS VISITAS QUE SE DETIENEN A LEER MIS TEXTOS


Me ocurre siempre: antes de comenzar a escribir un libro, ni siquiera hay una idea o un sentimiento que yo pudiera definir, sino solo una inquietud; un desasosiego que me impulsa a escribir; un impulso que además me exige levantar muros alrededor, porque ha de hacerse lejos de la gente, lejos de sus voces; los poemas los compongo en poco tiempo, siempre al final de un periodo de mucha paz en mi vida (nunca neutral y nunca indiferente); las palabras bajan por mi brazo hasta las hojas del cuaderno; y vaya yo a saber de dónde vienen; así que muchas veces debo recurrir al diccionario para verificar su existencia, que, ante mi asombro, existen; en estado larvario, sí, pero ahí están; mientras las mías las siento revolotear en las hojas del cuaderno, jugando a las formas; ¿qué es ilusión?; bueno, acepto; porque tampoco se debe atentar contra la razón o el juicio de los académicos y los profesionales de la poesía; algunos de ellos han dicho que por momentos no se entiende nada; o que los versos están mal cortados; y cuando he oído las líneas en su voz, he comprendido que es la voz con el tono de siempre: normado, sujetado y predicado, complementado directa, indirecta y circunstancialmente; no, por Dios, las palabras que bajan por mi brazo hasta mis dedos no entienden de esas "señaléticas" ni de razones que son las mismas que nos han ordenado en la sociedad para que seamos injustos con unos y tolerantes con otros; reproducidos, luego, repetidores, domesticados incluso en nuestras revoluciones, que acaban fracasadas; no, por Dios, yo quiero seguir escribiendo sin razón ni juicio; pasar por alto los consejos de talleres y expertos que dan normas incluso para titular los poemas…; ¡qué locura!; por eso admiro a Gertrude Stein, J.V. Foix, José Lezama Lima, Rainer Maria Rilke, T.S. Eliot; Eliot escribe por ahí: “Soy Lázaro vuelto de entre los muertos,/vuelto para decíroslo todo, os lo diré todo…”; aunque sabemos, como él sabía, que fracasaría; pues, ¿qué se piensa?; ¿acaso vamos a decir las verdades esenciales del mundo con estas palabras y según nuestros juicios?; ni se sueñe; pero no por ello vamos a renunciar a seguir intentando, que de eso se trata nuestro oficio, que a veces algo se vislumbra: poesía.

Gracias por la visita💕


OBRAS DEL AUTOR

Los años de edición de los libros corresponden a la fecha que fueron diseñados. Los textos son mucho más antiguos.

  • El túnel (poemas)1978
  • Poemario ingenuo, 1982 (corregido y editado como Cancionero del trigal)
  • El mensaje en la botella (poemas), 1990
  • El sueño de la amapola (prosa poética)1993
  • Al pie del abedul (prosa poética)1994
  • Tres puertas (prosa poética)1994
  • Cuando el señor León soñó que era rey (cuento)1994
  • Guillermo vs Tele (teatro)1996
  • Saga de la muchacha de largas cabellos y su gato (prosa)1996
  • Un cafecito para mi sosias (novela)1997
  • Diez poemas de amor para Maribel, 1997
  • Alma (novela)1997
  • Lapis exilis (poemas)1999
  • La ciudad debajo del círculo lunar (poemas)2001
  • Poesía de adolescencia, recopilación hecha en 2001
  • Hora blanca (poemas)2001
  • Fogata de otoño (poemas)2004
  • Cuaderno de Adán (poemas)2004
  • El peregrino ciego (poemas), 2007.
  • Chamán (Poesía escrita en 2008. Editado en 2018)
  • Gizbar (prosa)2015
  • Como olvidado de mi país (prosa)2015
  • El Albergue de la Luna (prosa)2015
  • El reloj de péndulo (relatos)2016
  • Crónicas de Estocolmo, 2017
  • Relatos ingenuos (selección de cuentos y relatos), en preparación.


OBRAS EN SUECO:

  • Flaskposten (premiada en 1993, Lund, Suecia).
  • Dikter (1991).


 REFERENCIAS A LA OBRA DEL AUTOR

Acerca de El túnel

(1978, libro editado por Ediciones Bolt, 1978, Santiago de Chile)


«Todo el libro corresponde a una época de mi vida; la más oscura, la llena de amargura, soledad y pesimismo suicida, y que denomino El túnelno con poca razón», escribe el poeta a Marina Latorre relatando sus dudas y la atmósfera que rodea a sus poemas.

EL TÚNELMi vida es un túnel/ Donde siempre me estoy mirando los ojos enfrente/ Y en ellos solo veo una fría mirada de desprecio/ Entonces inclino la cabeza/ Pero los ojos se me clavan en la nuca…

ESTOY CANSADO: Estoy cansado de verle cada día el rostro hipócrita al mundo/ De ver la Tierra que gira y gira/ Vuelta loca de muertes y de injusticias…

Angustia y desesperación. Los poemas de Harold Durand están situados en los fríos inviernos del dolor, todo su canto está rodeado de una neblina que a veces nos cerca y aprisiona, Sin embargo, como una luz tenue está presente la esperanza:

ESPERANZA: Nos aproximamos al año 2000/ Un joven poeta se suicida por amor/ ¡Aleluya, hermanos, aleluya! / Aún no está todo perdido.

 (Los libros de Portal en el corazón,
PORTAL N º 18, 1979, Santiago de Chile, pág. 17)


Los poemas «Tu boca» y «Uno» son exitosas realizaciones de una poesía síntesis y del manejo acertado de la expresión lingüística.

(Juan Gabriel Araya, poeta y profesor. La Discusión de Chillán, 18. VI. 1978.)


Poesía de búsqueda, a ratos confidencial, a ratos testimonial.

(Carlos R. Ibacache I., La Discusión de Chillán
 19. V. 1978.)


 [...] La juventud del poeta lo lleva a naturales rebeldías y su verbo está tenso de interrogaciones y dudas, pero todo el oscurecimiento es en apariencia porque en su palabra profunda está el amor por la vida aun cuando esté aprisionado en las tenazas del desaliento. [...] No cabe duda que Harold Durand posee las condiciones para llevar sus vivencias a la transmutación de lo poético. Hay sensibilidad y su técnica es acertada. No dice sino lo estrictamente necesario, y esta economía poética hace aún más lacerante su angustia.

(Francisco Mesa Seco, poeta, profesor.
El Heraldo de Linares, 19. VII. 1978.)


Un libro con armazón autobiográfica, donde el autor cuenta su dolor con versos sangrados. [...] Harold Durand, (pensamos que es muy joven) nos hermana a las sombras con la muerte, y es ésta la que dirige sus pulsos y le entrega el hálito para que sus manos puedan pulsar la lira.

(Alfonso Larrahona, poeta, profesor. 
Valparaíso, 19. II. 1979)


La opinión de la página francesa Moving Art acerca de la primera edición de La jaula del grillo

La reciente antología de Harold Durand apareció con el nombre La Jaula del Grillo a finales del año 2012, en Chillán. Un centenar de poemas recoge esta selección de la diseminada obra de Durand, cuya mayor parte se desarrolla en Suecia, durante su largo exilio estocolmeño. De regreso a su país, y a la felicidad, el poeta reúne su trabajo en un elegante ejemplar, con el auspicio de la Biblioteca Municipal Volodia Teiltelboim y del Instituto Profesional INACAP. Durand, uno de los grandes y silenciosos poetas nacionales, reafirma de este modo su condición y su oficio.


La opinión de una historiadora

María Luján Leiva, historiadora de la Universidad de Buenos Aires, en su obra Refugiados en Suecia y visión del otro paisaje, escribe:

«La obra poética de Harold Durand puede ser considerada como un documento de ese devenir ‘inmigrante’ desde un estatuto de refugiado, transformación más obligada por las circunstancias históricas que por una elaborada y autónoma decisión de asentamiento en el país de inmigración.

El refugiado, en este caso el poeta, recrea su patria en otro rincón del mundo. La superposición de paisajes en Harold Durand se resuelve en la construcción de un Chillán mítico donde nieva y hay urracas y cuervos. [...] Pero vuelve a cambiar el orden del mundo en el Chillán que habitas, pues, cae, ahora, leve, sobre los campanarios salpicados de cornejas y urracas, la nieve [...]

Este Chillán mítico está signado por la nostalgia de una tierra que ya no existe, es un rechazo al nuevo Chile emergido después de 17 años de dictadura. El poeta convierte a Högdalen (significa Valle Alto) -barrio de Estocolmo- en un nuevo locus poético, lo nombra Valle Alto y recrea allí también su lugar de nacimiento, aunque atravesado y enriquecido por el paisaje boreal.

El Chillán mítico y el Valle Alto de Estocolmo son la construcción que rescata la ilusión. El Chillán mítico es el testimonio de la realidad del exilio, la desocupación, el desencanto y la subjetiva imposibilidad del retorno».


Libros publicados en Suecia

 [...] estos son los poemas que me entusiasman; cuando se crea algo, se inscribe una imagen y luego se le usa «delante del lector». [...] Felicidad tras felicidad. Tienes tu propia temática, tu mundo mítico y ritual.

(Mario Romero, poeta de Tucumán, en
carta escrita al autor en octubre de 1996, Estocolmo.)


 [...] Si bien es cierto, Durand no rehúye expresiones o manifestaciones sentimentalistas, consideradas gastadas o simples lugares comunes en el oficio, juega a plena conciencia con estos elementos en el ejercicio de esa demostración de técnica, en la cual a veces pareciera solazarse.

(Juan Cameron, poeta chileno. Liberación
27 septiembre de 1996, Malmö, Suecia.)


[...] En este punto del desarrollo, a la poesía de Harold Durand cabe hacerle una venia. En forma silenciosa y constante -por no decir elegante- ha venido, el poeta chileno, escribiendo, mejorando su escritura y entregando hermosas y finas obras plásticas, como son sus autoediciones o ediciones artesanales -príncipe más bien- en poquísimos y, por ende, valiosos ejemplares. [...]

(Juan Cameron, poeta chileno. Liberación,
 27 septiembre de 1996, Malmö, Suecia.)


 [...] El amor, al que empecinadamente le negaron su existencia los escritores escandinavos Kiergaard, Hansum y Strindberg, parece que no tiene otro destino en la pluma del poeta chillanejo [...] En lo que atañe al tinte de creación, si bien existe una tendencia surrealista en este manojo de versos, podríamos sin embargo ser menos ajenos a nuestras propias influencias y ver, en cambio, en la poética de Harold Durand un acercamiento a la escuela del creacionismo de Vicente Huidobro. El poeta, como un «pequeño Dios», crea lo que necesita. Ante la soledad, casi siempre inevitable, Harold Durand crea su propio consuelo, dándole vida y funciones sobrenaturales a la lágrima, símbolo sempiterno de los sentimientos: una lágrima me pondrá un brazo/en el hombro. Esa misma creación, pero enfocada desde un ángulo gramatical, se hace sentir en las líneas: haberte dejado/sin embargo amado tanto. La expresión «sin embargo» procura desviarnos un poco, podría decir que hace trastabillar la velocidad que acarrea la lectura del poema en su recta final. Pero ello en cambio de molestarnos, debería mejor despertar nuestras simpatías, pues lo que el poeta logra es economizar palabras que hacen efectiva su comunicación. Ya había advertido R. Jakobson acerca de estos «trucos» utilizados por los poetas: «Los recursos poéticos ocultos en la estructura morfológica y sintáctica del lenguaje —en una palabra, la poesía de la gramática y su producto literario, la gramática de la poesía— han sido raramente reconocidos por los críticos y casi del todo olvidados por los lingüistas; los creadores, en cambio, han debido con frecuencia sacar de ellos un partido magistral».

(Víctor Rojas, poeta colombiano y académico de la Universidad de Lund. 
Invandraren Nº 3


  [...] Los poemas contienen musicalidad y sinceridad, en el que pasado y presente, presencia y nostalgia entran en un diálogo no solo con la amada sino también con el lector.

(Inger Elizabeth Hansen, presidenta de
la Sociedad de Escritores de Noruega.)




jueves, 22 de diciembre de 2022

Del libro Cuaderno de Adán

 



TUS MANOS
 
Tus manos son tan leves
Que una brisa te las vuela hasta mi pecho
Parecieran dichas por deleite
En noche soñada en Paraíso
 
Frutos que mis labios morderían

En cambio me desnudo en su aroma
Y me arrollo con sus aguas
Que miran el cielo de otoño
 
La luz que sopla esta tarde
Busca el aire que espiras
Para traslucirlas cuando las rozo

Avecillas que buscan la celda cebada
Y  abren su transparencia
Como tus pupilas

Porque  nuestro amor es sin hoja
El recato lo arrojamos a los graznidos
Pues solo vale la inocencia
De nuestros cuerpos
 
Árbol donde se arrullan nuestras manos


2003

domingo, 20 de noviembre de 2022

Del libro Relatos ingenuos

 
EL  ANILLO  

Composición casual en la ventana verde

綠窗偶成 病眼看花愁思深,幽窗獨坐撫瑤琴。黃鸝p似知人意,柳外時時弄好音

Miro las flores con ojos enfermos,
sumida en pensamientos melancólicos,
sentada sola en la ventana apartada,
toco la cítara decorada con jade.
Los orioles amarillos parecen entender
la mente de la gente,
desde más allá del sauce envían
hermosos sonidos una y otra vez.

Poetisa DONG Xiaowan*

En uno de los escaños del pórtico enramado de madreselvas de la plaza, la muchacha aguardaba al poeta desterrado de la ciudad.

Juntos conjurarían el maleficio de los mercedarios, gracias al anillo que ella ocultaba con celo.

La sortija había sido traída por los mares a la América del Sur por silenciosos galeones hispanos.

Su forma, según cuentan romanceros del siglo XVII, era la cifra circular del sino de una princesa china de la dinastía Ming, obligada, tras la rebelión liderada por Li Zicheng, a huir de su palacio envuelta en humildes mantas, acompañada de eunucos convenidos en asilarla en un fumadero de opio.

El fumadero estaba ubicado junto a las aguas del río Yangtsé, del cual se extrajo la esmeralda para el ojo de la sortija.

De la suerte de la princesa no se sabe mucho. Sus pasos se pierden durante la peste bubónica. O tuvo que huir, esta vez, de los manchúes no se sabe adónde.

Con el tiempo, la íntima joyita fue sacada a puertos de Occidente por un capitán andaluz.

Por desgracia, el joven enfermó de gravedad. Aun así, alcanzó en un instante de lucidez a depositar la prenda en la ahilada angostura del cristal de las horas, por ser el único lugar posible de permanecer sin marchitarse.

Por aquella época, los marineros soñaban con embarcarse en galeones a través de los mares del Pacífico, animados por los relatos de viajeros acerca de una ciudad colonial en la verde Amerindia.

En esta zona, muchachas enamoradas se sentaban en los escaños del pórtico de la plaza, embelesadas en la contemplación de fontanas de suspiros.

Además, se hablaba de esta esquina del mundo igual que un reino de fantasías, por los prodigios vistos en cuanto llegaba la primavera.

Por ejemplo:

Brisas celestes enamoradas del aire.
O revoloteos de cartas venidas sin remitente.
O vagones de rosas de vagorosas eras.
O ecos de ambiguas batallas de constelaciones contra constelaciones; o de astrólogos árabes contra poetas enloquecidos de astros; o de faroles contra melancolías de crepúsculos.

Como aquel crepúsculo cuando la afortunada muchacha recibió en el pórtico la clepsidra de arena con la sortija sin ser vista por nadie. 

Desde entonces ella aguardó (con la discreción que se le pidiera) a que llegara el poeta.

Él había sido desterrado por ironizar la arrogancia de las sociedades literarias.

Ignoraban que guardaba una carta sin remitente firmada por un capitán andaluz.

La carta había entrado en su cuarto del ostracismo como una mariposa Buho a la hora del crepúsculo.

En ella se le encomendaba la misión de guiar a la muchacha de la sortija a una vivienda abandonada en cuya puerta había una aldaba maniforme.

Cuando al fin se encontraron,  corrieron emocionados por calles de cerezos floridos.

Corrían y se cuidaban de no toparse con gendarmes o comisarios de sociedades literarias.

Hasta que de pronto se hallaron ante la misteriosa vivienda.

Se aproximaron al frente de la puerta y..., ahí estaba la aldaba.

Un gorrión, desde más allá de los sauces, enviaba hermosos sonidos.

Con mucho cuidado (él tenía su mano en la mano de ella), se acercaron y colocaron en el dedo de la aldaba maniforme, la sortija.

Retrocedieron y esperaron expectantes.

El ojo verde poco a poco se encendía e iluminaba la noche. En el aire se notaba cómo el maleficio de los mercedarios. que ponía mal a la gente, comenzaba a disolverse

El poeta se arrodilló ante la muchacha.
La ciudad cantaba.
La primavera tenía reina.
La ciudad se escuchaba.
Decía su historia.
Atendía el silencio.
El trino de las aves.

Al día siguiente, toda la ciudad se reunió en la plaza a leer los signos originales de la Grande Morada, porque, solo en esta estancia, podían oír las voces de los viejos colonos atareados en la urbanización de la ciudad; o revivir, cada cual, su infancia o adolescencia.

El poeta recordó la suya cuando escribía en un cuaderno los primeros versos junto a la ventana verde de su cuarto solo por verla pasar con la institutriz hacia el jardín poblado de magnolios, cerezos, cipreses, donde desaparecía, no sin antes mirarlo con encantadores ojos rasgados.

Es decir, la misma princesa china ahora en el principio de otro ciclo, reverenciada por el Concejo, los vecinos, los jóvenes.


13 /01/ 2006. Reescrito en octubre 2021.











*Dong Xiaowan (1624–1651) fue una cortesana china, poetisa y escritora, también conocida por su seudónimo Qinglian.
Dong ha sido descrita como la más famosa cortesana de su época, renombrada por su belleza y talento en el canto, la costura y la ceremonia del té. Vivía en el distrito del placer, el barrio de los burdeles, de Nankín. Al igual que otras cortesanas de finales de la Dinastía Ming, las cualidades morales de Dong eran enfatizadas entre sus admiradores más que sus talentos.






 


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Del libro <i>Relatos ingenuos</i>

Premio Regional de Relatos Campesinos del Ministerio de Agricultura. Región del Libertador General Bernardo O'Higgins . HISTORIA DE UN L...