sábado, 7 de mayo de 2022

Del libro Reloj de péndulo


LA ESTROFA DE APU KON TICCI VIRACOCHA
Apu Qun Tiqzi Wiraqucha


  Atraído por la foto de la portada y el nombre del periódico, acerqué mi rostro a la ventana del quiosco y lo pedí hacia el interior.

  «Quinientos pesos», dijo una voz de mujer en la penumbra.

  Por la vereda di unos pasos antes de abrirlo en las páginas centrales. En la de la izquierda había un breve relato y, en la de la derecha, instrucciones dirigidas nada menos a mi nombre.

  De inmediato cerré el periódico para ver en la portada la fecha.

  Año: 2009; y eso era todo.

  Volví al quiosco, pero confundí la esquina con otra.

  El contenido de las hojas desaparecía.

  Se trataba ahora de no perder la calma.

  Temeroso de sufrir una desgracia o un castigo de una justicia inmanente, me senté en el borde de la vereda y fotografié con mi teléfono celular la página de las instrucciones.

  A tiempo, porque en un santiamén el impreso quedó convertido en un fajo de cuartillas vírgenes.

  Me enderecé y busqué un lugar cómodo donde sentarme y ver si mi teléfono había tomado las fotos.

  Los semáforos resultaban eternos.

  Al fin crucé la calle y entré en un café.

  Sí, estaban, pese a la calidad de mi teléfono celular, pues disponía muy poca memoria flash y tomaba malas fotografías.

EL RELATO

  «Una noche de invierno, bajo una luna creciente, se juntaron una tortuga, un tucán, una iguana, una araña y un caracol: un ritual para invocar la lluvia, porque no se veía reptar lombriz ni volar mosca ni brotar achira... [borrado]

  A una señal, se postraron en la arena e hicieron oír su yaraví. Temían que la razón era la... [borrado]

  Cuando se enderezaron, con asombro vieron en la aridez de la tierra líneas insólitas que formaban enormes imágenes. Lo primero que pensaron fue en el caracol que dibuja arcoíris en la urdimbre celestial.

  "He oído llorar el urutaú..." dijo uno de ellos.

  [las dos últimas líneas son ilegibles]»


INSTRUCCIONES

  (Harold, no pienses y no te desanimes si parte del texto se ha borrado. Los espíritus alumbran a los que buscan la secreta palabra del Valle de Nazca.)

  Por orden del Gran Hacedor:


1.- Leerás cuidadosamente el texto.
2.- Escribirás los sustantivos como nombres propios.
3.- Recortarás cada palabra y las pondrás en tu bolsillo.
4.- Dirás: «Oh, Apu Kon Ticci Viracocha, que sea tu voluntad», y sacarás de tu bolsillo las tiritas de una en una.
5.- Formarás grupos de 5 nombres.
6.- Copiarás los nombres en un papel por orden de aparición.
7.- Pondrás un título a la composición: «La estrofa de Apu Kon Ticci Viracocha».

  Pues, bien, hice tiras de una servilleta de papel y escribí en cada una los nombres. En seguida las puse en uno de los bolsillos del abrigo. Hecho esto, dije el rezo y seguí las instrucciones.

EL RESULTADO

La estrofa de Apu Kon Ticci Viracocha

Tortuga Invierno Caracol Creciente Iguana
QUemadura Imágenes Líneas Lombriz Arena
Tucán Araña Mosca Yaraví Achira
Luna Luz Arcoíris Caracol Urdimbre
Canto Urutaú Tierra Razón Arte


Para quien lea esta historia:

Creo no estoy seguro de ellohaber dado con la respuesta y me gustaría decirla; pero no sé qué censura interior me impide hacerlo. Es como si Apu Kon Ticci Viracocha me susurrara en el corazón (lo que me emociona): «Deja, la curiosidad los llevará a dar con ella y, en consecuencia, la guardarán para sí. Lo que tú descubres, lo descubre el hombre».


17 de febrero de 2009. Santa Cruz.




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